"Stekelman en tres tiempos": emotivo homenaje

Stekelman en tres tiempos. Coreografías de Ana María Stekelman: Bailando en la oscuridad (1988, Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín). Música original: J. P. Adams, G. Matos Rodríguez, K. Weill, G. Ruiz, R. López Méndez, J. Carreras, M. Morales, E. Goicochea. Diseño sonoro: Edgardo Rudnitzky, sobre original de José Luis Díaz. Dúo Romance del diablo (fragmento del espectáculo Bocca Tango, 2001). Música: Astor Piazzolla. La consagración del tango (1998, Ballet Argentino). Música: Igor Stravinski, Astor Piazzolla.

Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Dirección: Andrea Chinetti. Codirección: Diego Poblete. En la Sala Marín Coronado del Teatro San Martín, el jueves 12 de febrero.

 

Un momento de "Bailando en la oscuridad" (Foto: Carlos Furman)

El próximo año, el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín cumplirá sus primeros cincuenta años, contados desde la refundación en 1977 del primigenio Grupo de Danza Contemporánea creado y dirigido por Oscar Araiz en 1968. En ambas compañías, Ana María Stekelman tuvo un rol fundamental: en la primera como bailarina y en la segunda como iniciadora, coreógrafa y directora. Más allá de este contexto histórico, la variedad y originalidad de sus creaciones hacen que su nombre sea uno de los fundamentales a la hora de pensar en las grandes figuras de la danza contemporánea en nuestro país.

Por eso fue oportuno y merecido el homenaje que el Ballet Contemporáneo le rindió en escasas cuatro funciones (dos de ella en el fin de semana feriado de carnaval), con un programa que reunió tres obras representativas de la simbiosis entre el tango y la danza contemporánea, desvelo de Stekelman que en 1992 la llevó a formar su compañía Tangokinesis.


Carolina Capriati en "Bailando en la oscuridad" (Foto: Carlos Furman)

Recorrer este repertorio significa reencontrarse con piezas atemporales cuya construcción incentiva diversas lecturas, pero que nunca dejan indiferente al espectador. Bailando en la oscuridad abrió el juego de la imaginación al desplegar una galería de personajes literalmente en las sombras, transitando el escenario con sus ojos vendados o sumergiendo la cabeza en el agua, con algún que otro momento luminoso como la chispeante Cumparsita bailada por los expresivos Ivana Santaella y Darcio González. Dúos masculinos multiplicados espejadamente y bailarinas ataviadas al estilo de los bailes de los ’40 dieron paso a una misteriosa figura de rojo, evocativa de Cyd Charisse (no olvidar la influencia del cine en las obras de Stekelman), que tuvo en Carolina Capriati a una impactante intérprete.


"Romance del diablo", bailado por Lucía Bargados y Rubén Rodríguez (Foto: Carlos Furman)

El dúo Romance del diablo, creado originalmente para Cecilia Figaredo y Julio Bocca sobre música de Piazzolla, es un diálogo íntimo y sensual, con difíciles portés y sutilezas expresivas, revisitado impecablemente por Lucía Bargados y Rubén Rodríguez.


"Consagración del tango", por el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín (Foto: Carlos Furman)

En el final, Consagración del tango fue una acabada muestra del cruce de lenguajes que enuncia su título, aun sin fusionarlos. Stekelman intercala evidentes apelaciones nijinskianas con parejas netamente tangueras, pero ambos estilos mantienen su individualidad. Desde el diseño sonoro de Eduardo Rudnitzky, en cambio, es más clara esa mixtura, dando como resultado por ejemplo una estupenda versión de Escualo entremezclada con las síncopas stravinskianas.


Vicente Manzoni en "Consagración del tango" (Foto: Carlos Furman)

Enfundado en una amplísima pollera roja, Vicente Manzoni dio comienzo y fue el impactante guía de toda la obra. Su dúo con Camila Arechavaleta –la Elegida- reveló que el recambio generacional en la compañía recae en jóvenes elementos impecablemente formados artísticamente. Esto sin duda es el resultado de la gran labor que llevan a cabo los directores del elenco Andrea Chinetti y Diego Poblete, que se extiende al trabajo con todo el elenco.

En paralelo a las funciones, en el hall de la Sala Martín Coronado se expuso la muestra Stekelman: memoria en movimiento, con vestuarios de algunas de las obras de la coreógrafa: Coppelia, Bésame, Bolero, Sílfides revisitada, Beethoven B, entre otras.

Esperamos la pronta reposición de esta retrospectiva, y de otras valiosas obras de Ana María Stekelman (Felicitas, Macbeth, Por ejemplo), necesarias para mantener vivo este patrimonio y transmitirlo a las nuevas generaciones.


Patricia Casañas


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